Marketing emocional
Todo ser humano está compuesto por una parte más emocional que racional, en la que se encuentran las experiencias, historias o momentos que recuerdan durante toda su vida. Las marcas deben ser conscientes de la importancia que tiene cubrir las necesidades afectivas de sus consumidores para poder entablar una relación más fuerte con ellos.
Debido a esto, surge el marketing emocional, es decir, la utilización de una marca con el objetivo de lograr un vínculo afectivo con los usuarios, clientes o futuros consumidores, para que sientan la marca como algo personal y necesiten formar parte de ella.
El entorno digital, ha provocado que el cliente esté más informado acerca de los productos o servicios que se le ofrece y, por lo tanto, es más crítico con el contenido publicitario que recibe. Por ello, el marketing emocional debe tener en cuenta cuatro pilares fundamentales:
- Vínculo afectivo marca-consumidor:
La comunicación ha pasado a ser bidireccional, el consumidor desea ser escuchado y poder opinar acerca de los productos que se le ofrecen. Este vínculo afectivo ayuda a poder cubrir con las necesidades de cada uno de ellos de una forma más eficaz.
De esta forma, el cliente estará satisfechos, no sólo porque ese producto o servicio ha cubierto sus necesidades, sino también por las sensaciones y emociones que les produce, generando en ellos, una experiencia.
- Lovemarks:
Marcas como Coca-Cola o Apple mantienen relaciones muy afectivas con millones de consumidores en todo el mundo, volviéndose imprescindibles para ellos. El marketing emocional trata de que toda la marca se vuelva una lovemarks para sus clientes con el objetivo de enganchar, emocionar y quedarse en la vida de la persona.
- Marketing de contenidos:
Las marcas o empresas deben diferenciarse de sus competidores, la mejor forma de hacerlo es generando un contenido de interés que aporte un valor adicional a cada consumidor.
Técnicas como el storytelling o el branded content son muy eficaces para poder contar historias reales con las que el consumidor va a sentirse identificado, o una forma de transmitir los valores de la marca.
Además, es necesario conocer al consumidor, gracias al marketing de contenidos se descubre qué formatos son los más adecuados, las plataformas, en qué medida, etc., para que el contenido resulte interesante y útil.
- Emociones, sensaciones y experiencias:
Los usuarios, día a día, están saturados de publicidad, provocando que pierdan interés en ella o apenas la recuerden. Por ello, el marketing emocional, tiene como principal objetivo generar en el consumidor algo más que simplemente vender un producto, sino también aportar una experiencia única para que la marca sea recordada.
Las sensaciones y emociones que se generen en el cliente pueden provocar que cualquier marca se convierta en una lovemark, por ello es tan importante la utilización del marketing emocional y dejar a un lado el objetivo de tan sólo vender o promocionar, sin un trasfondo, puesto que no es tan eficaz.